Hay pocos sitios en el mundo que me hagan abrir los ojos tanto y me hagan querer inmediatamente comerme todo lo que tienen expuesto en el escaparate! Aunque sea golosa (y mucho) normalmente con un poquito de dulce me suelo saciar pero Magnolia Bakery consigue lo que nadie, que me quiera llevar todo a casa.

Tantos colores, sabores, decorados de mil formas y olores que te hipnotizan totalmente! No sé qué tendrán de ingrediente secreto pero seguro que algo adictivo porque es que hacen que te comas uno y quieras más! Y sino mirad el menú!
Hasta Carrie no podía resistirse a ellos, mirad qué cara de alegría tiene justo antes de pegarle un bocado…
o la mía…


Así que si estás en Nueva York, no puedes dejar de ir. Bien en su tienda de Columbus Av o la que tienen en el downtown en la calle Bleecker!

La cola merecerá la pena!